miércoles, 11 de febrero de 2009

Trip to Copenhaguen (03/02/09 – 10/02/09)

Uff! ¡Cómo pasa el tiempo de rápido! Parece que fue ayer cuando cogí mi vuelo con destino a Malmö.

Era martes 3 de febrero por la mañana, cuando me desperté nerviosillo por varios motivos. El primero era que me iba de viaje, el segundo que lo hacía sólo y el último que era la primera vez que volaba con esta compañía de vuelos y en ese aeropuerto. Maleta en mano, cogí un autobús que me llevaba al aeropuerto de Katowice (una hora más o menos se tarda en llegar). Hice el check-in asustadillo porque mi maleta de mano era un poco grande y dudaba de si me la pasarían (hubo suerte). Sin problemas hice el vuelo, ¡eso sí!...hay anécdota.
Cuando monté en el avión, le pregunté a una azafata que dónde me podía sentar y ella me preguntó: ¿Hablas inglés? Y le contesté que sí. Entonces me dijo que me sentara en la salida de emergencia… Yo muy agobiado le dije que tanto inglés no sabía (porque en situación de emergencia me da a mi que no iba a responder ni una… jajaja). Finalmente, me quedé en la salida de emergencia ya que tienes más espacio y vas más cómodo.
Aterrizo en Malmö y salgo del avión. Un policía me pide el pasaporte, se lo enseño y me dice: ¡Oh España!, ¿qué haces en Suecia?, ¿cuánto tiempo te quedas?, ¿qué estudias en Polonia? Le contesté a todo y ya pues seguí mi camino. Paso el túnel que me lleva a la salida y otro policía que iba con un perro me hace abrir toda la maleta… pero todo “perfect”. Este policía me hizo más preguntas pero todas del mismo estilo que el anterior. De España conocía Marbella, Málaga y Barcelona jaja (pero no Córdoba…).
Por fin veo ya a Pilar esperándome. ¡Qué alegría me dio! Es que resulta muy raro ver a amigos tuyos en otra ciudad y que encima sean tu guía jeje. Desde el aeropuerto fuimos al centro de la ciudad para coger un tren a Copenhague.
Ya llegué a Copenhague! La ciudad es muy bonita, todo muy bien cuidado y la población muy civilizada. La residencia de Pilar estaba muy chula, era muy acogedora y además estaba muy bien situada (cerca de una boca de metro). Como estaba tan agotado ese día de tanto viaje, esa noche nos quedamos en la residencia donde conocí a algunos compañeros de Pilar. Había un nivel de inglés altísimo y la fluidez era impresionante…yo estaba muy cansado y entonces me enteraba de poquísimo jaja. Esa noche tras una cenita nos acostamos para intentar madrugar al día siguiente.

Miércoles 4. ¡Qué ilusos somos! Pensábamos madrugar jaja. Al final, como todos los días nos levantamos tardísimo pero aún así nos fuimos al centro porque yo necesitaba cambiar la pila del reloj y cambiar dinero. El centro era impresionante, todo muy lujoso y los precios desorbitados. Me gustó muchísimo pero sólo para mirar y no para comprar. No tuve más remedio que cambiar la pila de mi reloj porque en Polonia no la encontraba y lo compré en ILLUM que son unos grandes almacenes tipo El Corte Inglés. Me querían cobrar 100 coronas por la pila (unos 14 euros) al final “sólo” pagué 50 coronas (7 euros) por una simple pila… Teníamos mucha hambre y decidimos comer en un SunSet (una franquicia de bocadillos) Era muy chulo el sitio y se comía muy bien a un precio no muy caro para lo que se estila en esa ciudad. Nos reímos un montón en ese sitio y por eso fuimos otro día a comer allí de nuevo. Después de ver un poco el centro pateándolo de arriba abajo, nos fuimos para la residencia y allí nos preparamos para salir a una discoteca. Íbamos a ir en bici y yo tenía una que habían dejado los del semestre pasado, pero no teníamos llave del candado así que lo tuvimos que romper…jeje. Esa noche me lo pasé muy bien y conocí a más gente igualmente muy simpática.













Jueves 5. Este día fue bastante tranquilito porque estábamos agotados del día anterior, así que lo que hicimos fue darnos una vuelta por los alrededores de la residencia de pilar para ver su facultad y centros comerciales de allí cerca. Primero fuimos a reciclar botellas ya que aquí pagan por reciclar y además pagan bastante… Se hace en cualquier supermercado y por ejemplo por una botella de fanta de 2 litros pagan 3 coronas (unos 50 céntimos) Luego fuimos a la facultad de Pilar. Era impresionante, muy muy grande, con una biblioteca de lujo, unos ordenadores de última generación y un diseño espectacular. Nos hicimos unas fotitos y fuimos al centro comercial de al lado de la facultad. Estuvimos viendo tonterías por allí “pegoseando”(haciendo el tonto) un poco y luego para casita a descansar. Este día ni salimos por la noche ni nada porque estábamos reventados. Cenamos un montón (pizza, lasaña, queso…) y aún así luego al rato nos entró más hambre jaja. Nos acostamos tarde ya que estábamos en la residencia hablando con gente.














Viernes 6. Por fin nos despertamos un poquito más temprano que los demás días y esto nos permitió poder ver más cosas de Copenhague con la luz del día. Fuimos a ver el puerto donde hay unas casitas de colores muy bonitas. También fuimos a ver el City Hall (ayuntamiento) y Tívoli que se trata del parque de atracciones más antiguo de allí y está en pleno casco histórico. Ese día fui al Hard Rock Café y me compré una camiseta típica. Me encantó una tienda de osos de peluche. Tu escogías el oso que mas te gustaba y lo fabricabas tu mismo (lo metías en una máquina para rellenarlo, lo secabas, lo vestías con todo tipo de complementos, lo registrabas) en fin era muy gracioso pero te salía el peluche por un ojo de la cara. Este día volvimos a comer en el SunSet y fuimos a recoger a Salud que llegaba a la ciudad para pasar el fin de semana con nosotros. Al pasar por el centro vimos un escaparate con modelos de verdad que se movían cada x tiempo y se quedaban quietas como una piedra el tiempo restante (era algo divertido y había mucha expectación). Una vez que recogimos a Salud fuimos a la residencia y nos preparamos para salir de fiesta a “Kulorbar”. Esta noche nos lo pasamos muy bien, nos reímos un montón haciendo tonterías. En fin, una noche muy intensa y tras recenar en un 7eleven (un 24 horas) fuimos a la camita.









Sábado 7. Nos levantamos tarde pero era el día de ver a la famosa Sirenita. Te das un paseito agradable porque vas viendo muchas cosas como la Ópera, el Palacio Real, Iglesias muy bonitas y cuando menos lo esperas ahí está la Sirenita en el mar. Lo malo de este día es que llovió mucho y nos pusimos empapados pero luego nos fuimos al centro para comer y ya nos secamos un poquito, eso sí teníamos bastante frío. Este día comimos en un típico Burger King. Queríamos patinar sobre hielo pero el día no era muy apropiado para hacerlo y además era ya muy tarde. Así que volvimos a la residencia y nos quedamos allí. Bajamos un rato a la zona común porque la gente estaba de fiesta. No había muchas ganas de fiesta y por eso no aguantamos mucho. De pronto se puso a nevar bastante y salimos para hacer un muñequito de nieve y a empezar a tirarnos nieve. Nos reímos muchísimo y luego ya nos fuimos a la cama pero antes cenamos un poquito de jamoncito y lomo jeje.









Domingo 8. ¡Día Soleado en Copenhague! ¡Novedad! La pena es que nos levantamos tarde, pero cuando vimos el sol salimos corriendo hacia el centro para patinar sobre hielo con este día tan bueno. En realidad hacía frío pero el sol anima mucho. Cuando alquilamos los patines, nos dijeron que la pista no estaba en muy buenas condiciones pero nosotros los alquilamos igualmente. Creo que fue la vez que más me reí de todo el viaje, acabé agotado y además me dolía la barriga de reírme jajaja. Nos tirábamos cada dos por tres y nos costaba dar una vuelta a la pista una barbaridad… Tras una hora y cuarto de patinaje nos fuimos a buscar un sitio para comer. Fuimos a un tal MAMAROSA, un restaurante italiano y mexicano. Comimos de maravilla y quedándonos muy llenos pero aún así fuimos a por un gofre con chocolate para reventar del todo. Fuimos a toda prisa para que Salud no perdiera el tren que iba a su ciudad y gracias a que el tren se retrasó unos minutos, ella lo pudo coger. ¡Menos mal! Luego fuimos al aeropuerto a recoger a una amiga de Pilar y ya a la residencia a cenar y dormir.
Lunes 9. Ya era mi último día completo en Copenhague y estaba un poquito triste… En este día probé un bocadillo típico del lugar que se llama bagel (se pronuncia baguel) y consiste en una pequeña rosca de pan rellena de todo lo que quieras: lechuga, pollo, bacon, tomate, queso…. Está muy bueno. Por la tarde fuimos a Christiania. Se trata de un barrio dentro de la ciudad que se siente independiente. Tiene su propia bandera y todo. Digamos que es un barrio sin ley muy parecido a un poblado indio con candelas por la calle, casitas de madera y colores, un laguito. En ese lugar venden droga como si de vender chucherías se tratase. Está prohibido hacer fotos dentro y cuando la policía entra a la mini ciudad digamos que se crea una guerra civil. Al salir por la puerta de la ciudad dice algo así como “ahora está entrando usted en la Unión Europea”. Lógicamente este barrio si se ve de noche hay que echarle valor. Fue algo muy bonito pero es muy distinto de lo que se ve por Copenhague. Después cuando la noche cayó fuimos al centro a comprar algunas cosas. Finalmente fuimos a la residencia donde ya hice mi maleta para volver a Katowice e hicimos una cena tipical spanish (tortilla y ensalada)


Martes 10. Por la mañana temprano desayunamos churritos y luego nos fuimos a coger el tren para Malmö con tan mala suerte que lo perdimos delante de nuestras propias narices y para colmo cancelaron todos los trenes de después. Nos dijeron que fuéramos al aeropuerto de Copenhague en tren y luego allí iban a poner autobuses especiales para ir a Malmö. Así lo hicimos y llegamos tardecillo por lo que no pudimos ver mucho de esa ciudad. Algo es algo, un palacio, un molino, el ayuntamiento y poco más. Fuimos al aeropuerto y…..despedida! Una lástima abandonar ese maravilloso país pero la vida Erasmus continua y yo mañanaa voy a Holanda!

Besos a todos!

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